Mi hijo no quiere comer :-(
Enseñarle a un niño a comer a veces puede convertirse en un dolor de cabeza para los padres y en una situación desagradable para los niños. Eso lo hablo por mera experiencia, no hay nada más desalentador que un niño rechace una y otra vez los alimentos y ese tire y afloje para que el niño coma todo cuanto requiere para crecer sano y fuerte. Lograrlo no es tan sencillo, yo también tuve que enfrentar una experiencia similar. Mi hijo tuvo lactancia completa hasta los seis meses y cuando intenté introducirle la alimentación suplementaria, es decir las compotas de frutas, las cremitas de verduras fracasé, no lograba que comiese otra cosa diferente a mi leche. Cuando tenía 8 meses de edad era muy poco lo que probaba de otros alimentos, ni siquiera alimentos tan ricos como alpinitos, yogures, dulces, nada. A veces probaba algunas cositas y yo sentía que era el comienzo donde comería por lo menos ese alimento pero nuevamente me enfrentaba a lo mismo.
Cada vez más me exigía más leche y más tiempo de lactancia, en fin, así logré mantenerlo hasta el año. Pero no hay leche que dure cien años ni cuerpo de mamá que lo resista. Así que como mamá preocupada logré que me remitieran a la nutricionista porque sentía que ya no era suficiente su alimentación con la lactancia y esperaba me recetase unas reconfortantes vitaminas, y pues si, además de unas buenas recetas lo que la nutricionista me dio fue una vitamina de consejos que tomé en cuenta y me permitieron crear hábitos alimentarios en mi hijo. Hoy los voy a exponer, depronto puedan serles útiles a una mamá que se encuentre angustiada y luchando para que su hijo aprenda a comer.
1. Crear horarios para las comidas de los niños. En este punto si que estaba fallando, yo no era la mamá juiciosa que le daba el desayuno siempre a una hora, y el almuerzo a otra. Lo primero que tuve que hacer fue aprender a suministrar las comidas con horarios: a las 7 a.m el desayuno, a las 10:00 las medias nueves, a las 12:00 a.m. el almuerzo, a las 3:00 p.m las onces y a las 6:00 p.m. la comida. Nada de darle cada 5 minutos una comida porque no desayunó o porque no almorzó bien. Los niños comen con apetito y si por ejemplo, antes del almuerzo les damos dulces, o alguna cosilla, de seguro que no van a comer igual.
Al mismo tiempo que se deben implementar horarios, se debe destinar un tiempo para que el niño consuma los alimentos, sin prisas, con mucha calma. Transcurrido ese tiempo se le retira el plato en silencio y se les ofrece lo mismo en la siguiente comida.
2. Permitirles comer solos: es importante que los niños toquen la comida, la sientan, se familiaricen con ella. No importa que se ensucien, inclusive si juegan con ella y la tiran al piso, no importa (recordemos que la idea de ensuciarse y de botar comida no está en sus mentes, somos nosotros quienes la transmitimos). Es necesario. A medida que él niño va a aprendiendo a comer se le van cultivando los hábitos, por ejemplo, no botar la comida y aprender a utilizar los cubiertos.
3. No rogar, no premiar: Nada de insistirles para que coma, que juegue con el avioncito, que mire televisión, que darle dulces si se toma la sopa, ni regañarlos, ni castigarlos, nada de eso, sencillamente, se les coloca su porción de alimentos y se les deja para que ellos mismos lo consuman. Si usted no se resiste y definitivamente desea que se tome la sopita, dele cucharadas junto a él pero en silencio. Resulta que le colocó los alimentos y jugó con la comida y no comió nada, que hacer? sencillo, usted le pone los alimentos un determinado tiempo, por ejemplo el desayuno 20 minutos, si usted observa que transcurridos esos quince minutos no prueba bocado, en silencio, sin ofuscarse, sin desesperarse, retira los alimentos y esos mismos alimentos serán medias nueves.
Algo muy importante es que ellos no vean el mal ejemplo de alguien que rechaza los alimentos, o que come a deshoras, o que contraría aquellos hábitos que deseamos inculcar.
4. El acto de comer debe ser muy normal y cotidiano: La comida debe ser un proceso normal, y como parte de ese proceso debe servirse la comida a la hora que los demás miembros de la familia. Hablar durante la cena o durante el almuerzo, compartir buenos momentos en la mesa. Se debe ubicar al niño en el comedor para recibir su alimento. No en la sala, ni en la cocina, sino en el mismo lugar que los demás se alimentan. Al niño se le deben servir los mismos alimentos que a las demás personas que lo acompañan, no como muchas veces solemos hacer que si a el niño no le gusta la lechuga entonces preparemole ensalada de tomate. El niño debe acostumbrarse a consumir de todo. Mi hijo no probaba ensalada pero sin embargo se le sirve todos los días y ahora prueba el pepino y el aguacate. Lo mismo con las tortas de verduras. Se les debe poner en el plato los alimentos los consuman o no.
5. Hablarles de los alimentos:A los niños debemos hablarles todo el tiempo, explicarles el entorno y por qué no hacerlo con los alimentos. Cuando se le habla de que la zanahoria es de color naranja, es una verdura, le permite crecer sano y fuerte y a los conejos les encanta, le despierta interés por lo que come y por los alimentos. Muchas mamás no sabemos concretamente los beneficios de cada alimento, pero si sabemos de alguno mucho mejor, qué bonito poder explicarle al niño que el limón le previene una gripa. Es mejor despertarles el interés por el alimento en sí y no que ellos coman porque les regañan, para que la mamá esté feliz o como se ven casos porque les dan una pela. Cuando los premiamos los mal acostumbramos porque siempre estamos condicionados a satisfacerles un capricho para que coman y si los castigamos la comida se convertirá en algo frustrante.
Cuando compro el mercado yo permito que mi hijo me alcance las verduras y las frutas y le voy indicando los nombres. Puede ser útil también.
6. Innovar en la preparación de los alimentos:Es una buena idea, pero aclaro que no es dejar de presentarle en el plato aquellos alimentos que no les gustan. Es sencillamente por ejemplo un día ofrecer la zanahoria en crema, otro día torta de zanahoria, otro día zanahoria rallada con limón. Me refiero a mostrarles diferentes maneras de consumir un mismo alimento.
Es importante brindarles una comida muy sana, muy natural muy casera. Que las cositas que venden en la tienda sean alimentos esporádicos a ésto me refiero con colombinas,cheetos, papas fritas, gaseosas, etc.
7. La mejor vitamina que se le puede proporcionar a un niño son las que se encuentran en los alimentos, en las frutas, en las verduras, en los lácteos, etc.. La nutricionista me hablaba de como en niños sanos que tienen la capacidad de alimentarse, una vitamina puede causar es dependencia, se alimenta con ellas mas no con los alimentos.
Es importante antes de realizar cualquier acción determinar el motivo por el cual el niño es inapetente, por ejemplo, si está enfermito no comerá como lo hace habitualmente cuando está sano e inclusive se deberá llevar su rutina de alimentos de acuerdo a prescripción médica.
No nos desesperemos si no consume al principio la cantidad que les servimos, al principio lo importante es que coma así sea pequeñas raciones, a medida que aprende a comer, su cuerpo le va a exigir cantidades mayores. Si el niño está activo y mantiene su peso y talla, no debemos preocuparnos si no se tomo toda la sopa o no consumió toda la carne.
Es importante también servirles cantidades apropiadas para su edad. Ellos no van a consumir la cantidad que come un adulto, algo moderado. No se trata de llenarlos como un tanquecito sino de brindarles alimentos balanceados. Una porción de lácteo, de fruta, de verdura, de azúcares.
Estos consejos los comparto porque resultaron vitales para crearle hábitos en la alimentación a mi hijo, pero debe tenerse en cuenta que cada niño es diferente. Por ejemplo, si un pediatra o una nutricionista receta vitaminas a su hijo, es mejor que siga los consejos de los médicos.
No pretendamos que nuestros hijos aprendan éstos hábitos ya, en un solo día, brindémoles tiempo y paciencia. La nutricionista me decía que era mejor una semana aprendiendo a comer (a si no ingieran mucha comida a una vida tras ellos rogándoles para comer). De éstos consejos además aprendí que las conductas de los niños responden a la manera como nosotros los padres los estemos guiando, a veces no comen porque nosotros les transmitimos nuestras rutinas y actitudes alrededor de la comida que pueden alterar su apetito, por ejemplo, demostrar ansiedad por verlos comer.
A mi hijo aún le falta aprender a probar y disfrutar más alimentos, pero consume verduras, carnes, harinas, frutas, jugos naturales sin problemas. Se que con el tiempo aprenderá a comer aun mejor y he comprobado que éstos hábitos son realmente necesarios para que aprenda. Sería maravilloso conocer y compartir historias y consejos que nos pueden ayudar a crear hábitos sanos y apropiados en nuestros hijos. Los escucho.

